Contratos de Compraventa: Prácticas Recomendables para Compradores y Vendedores

"Eran los mejores días, eran también los días peores, una era de sabiduría como una era de insensatez, era una época de fe tanto como de incredulidad, un tiempo para la luz como también de oscuridad, una primavera de esperanza, un invierno de desilusión, teníamos todo por delante, no quedaba nada detrás, todos en camino directo del cielo, todos en marcha directa en la dirección opuesta."

Es irónico que la famosa introducción de Charles Dickens a su obra “Un Relato de dos Ciudades”, escrita hace más de ciento cincuenta años, puedan describir de forma tan precisa tantas conversaciones que tienen lugar en nuestros días cuando líderes corporativos tratan de encontrar sentido a una serie de acuerdos irrespetados, rentas no cobradas, rechazo de pedidos que no cumplen con los requerimientos más básicos, o costosos e indeseables procesos litigiosos. Esto es especialmente preocupante en tiempos de crisis económica cuando incluso la más mínima oportunidad de negocios cuenta.

Toda compañía es en algún momento ya sea un comprador o vendedor de bienes y servicios. Por esta razón, negociar y suscribir contratos de compraventa claros y equitativos es la forma más efectiva de proteger la reputación, ingresos, mercados y relación con los consumidores de una compañía. El mercado es el maestro más efectivo en cuanto a “Practicas Recomendables” se refiere, y quien aprende de los errores ajenos, será a la larga más sagaz y generará mayores ingresos. El diseño de un buen contrato de compraventa se basa en el viejo principio que reza “Más vale una onza de prevención que una libra de medicina”.

La inversión de tiempo y experticia en un buen contrato de compraventa es una de las herramientas más importantes para la generación de ingresos y la evasión de cargas innecesarias, disputas futuras, cuentas incobrables, publicidad negativa, y demandas por violación de contratos o control de calidad deficiente. Todo lo anterior puede ser evitado fácilmente a través de una pequeña dosis de atención preventiva previa a la suscripción el acuerdo.

Ya sea que se actúe como comprador o vendedor, las mismas reglas de sentido común para proteger a su negocio son aplicables y estas se resumen a los siguientes principios básicos.

  1. Asegúrese que el contrato de compraventa es claro acerca de TODOS los términos y condiciones sin dar lugar a interpretaciones diferentes por cualquiera de las partes.
  2. Asegúrese que el contrato de compraventa es claro acerca de las responsabilidades y obligaciones de TODAS las partes sin dejar lugar a interpretaciones diferentes por cualquiera de las mismas.
  3. Asegúrese que el contrato de compraventa refleja la realidad como la perciben TODAS las partes sin dejar lugar a diferentes interpretaciones.
  4. Asegúrese que TODOS los pagos, títulos legales (sobre la propiedad de las mercancías) y términos de entrega son razonables y se establecen de forma clara.
  5. Asegúrese que el contrato de compraventa es ejecutable contra TODAS las partes reales con interés en el acuerdo y provee mecanismos para la resolución de las dificultades que pudieran presentarse sin iniciar procesos costosos de litigio o arbitraje.
  6. Establezca mecanismos prácticos de comunicación que permitan la resolución de controversias sin iniciar costosos procesos de litigio o arbitraje.

A continuación compartimos algunas “Prácticas Recomendables” que debieran incluirse en el formato básico para este tipo de acuerdos de cualquier compañía, aún antes de diseñar formatos a la medida para satisfacer necesidades específicas. Estas le serán útiles para conducirse en un ambiente de negocios cada vez más difícil y competitivo.

1- Suscriba un Acuerdo de Confidencialidad antes de iniciar la negociación

Suscribir un acuerdo de confidencialidad al principio de la negociación ayuda prevenir el uso ilegal de secretos comerciales y/o información confidencial (eje. Ventas, diseño, información de consumidores) por parte de terceros.